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⚔️ «Eran uno, dos y tres, los famosos Mosqueperros»: El clásico inolvidable de BRB

«Uno para todos y todos para uno». La clásica obra de espadachines de Alejandro Dumas fue brillantemente adaptada a la pantalla pequeña usando simpáticos perritos antropomórficos. D’Artacán y los Tres Mosqueperros es una de las grandes joyas de la animación de los 80 que nos enseñó el valor inquebrantable de la lealtad y la amistad.


🎵 Escucha la marcha alegre de D’Artacán

Saca tu espada imaginaria y canta la pegadiza melodía de los Mosqueperros en el reproductor interactivo de MeSuena.net:


🇪🇸 El genio de BRB Internacional y Claudio Biern Boyd

Si naciste en la España de los 70 o principios de los 80, tu infancia está intrínsecamente ligada a las creaciones de un hombre: Claudio Biern Boyd. A menudo apodado el «Walt Disney español», este empresario fundó la productora BRB Internacional, que se encargó de llevar a la televisión algunas de las mejores adaptaciones literarias en forma de dibujos animados.

Para crear D’Artacán y los Tres Mosqueperros (estrenada en 1981), Biern Boyd tomó una decisión magistral: aliarse con el prestigioso estudio japonés Nippon Animation (responsable de clásicos como Heidi o Marco). Los guiones y el diseño de personajes se creaban en España, mientras que la excelsa calidad de la animación se ejecutaba en Japón. El resultado fue una coproducción que no solo arrasó en nuestro país cada sábado en la sobremesa de TVE, sino que se exportó a decenas de países en todo el mundo, convirtiéndose en un éxito internacional sin precedentes.

⚔️ Perros, espadas y una historia de honor

La historia es una adaptación divertidísima y muy respetuosa (dentro de lo que cabe) de la novela Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas, pero donde absolutamente todos los personajes son animales que caminan sobre dos patas. La decisión de convertirlos en perros no fue casual, ya que representaban los valores de fidelidad, nobleza y compañerismo.

El protagonista es D’Artacán, un joven e impulsivo perrito de raza beagle originario del pueblo de Gascuña. Acompañado por su desastroso y cabezota caballo Roocinante (y más tarde por el escurridizo ratoncillo Pip), viaja a París con el sueño inquebrantable de entrar en la guardia de los Mosqueperros de Su Majestad el Rey Luis XIII de Francia.

Allí conocerá (después de desafiarlos accidentalmente a un duelo a los tres el mismo día) a los legendarios Mosqueperros:

  • Pontos: El líder del grupo. Fuerte, sabio y el más veterano. Siempre mantenía la cabeza fría en medio del peligro.
  • Dogos: El grandullón de gran corazón. Su fuerza física era descomunal, ideal para abrirse paso a golpes contra los guardias del Cardenal, pero tenía una debilidad incontrolable por la buena comida.
  • Amis: El poeta y galán del grupo. Culto, refinado y siempre cuidando su aspecto y su espada.

👑 Villanos carismáticos y el amor de Juliette

La serie estaba repleta de conspiraciones palaciegas. D’Artacán y sus amigos debían desbaratar constantemente los malvados planes del intrigante Cardenal Richelieu, que quería usurpar el poder en Francia. Para llevar a cabo sus oscuras misiones, el Cardenal contaba con dos villanos inolvióbles:

Por un lado, el temible Conde de Rochefort, con su parche en el ojo y su habilidad casi invencible con el florete. Por otro lado, la ladina y seductora gata Milady, una espía experta en el disfraz que siempre lograba escapar en el último segundo. Afortunadamente, D’Artacán contaba con la ayuda dentro del palacio de su gran amor, la dulce camarera de la Reina, Juliette, que siempre le proporcionaba pistas clave.

🎶 La canción que todos cantábamos en el recreo

La sintonía de cabecera es otra obra maestra que explica el éxito de la serie. Compuesta por los prolíficos hermanos Guido y Maurizio De Angelis (los reyes de las bandas sonoras europeas de la época) y cantada en España por el grupo infantil Popitos, la canción era un himno a la camaradería y a la aventura.

La letra empezaba con paso militar: «Eran uno, dos y tres, los famosos Mosqueperros. Y el pequeño D’Artacán siempre va con ellos», terminando con aquel grito de guerra que unía amistades infantiles para toda la vida: «D’Artacán, D’Artacán… ¡todos para uno! D’Artacán, D’Artacán… ¡y uno para todos!».

🎬 Un legado que perdura en el tiempo

El éxito arrollador de estos valientes espadachines perrunos motivó que casi diez años después, en 1990, se produjera una segunda temporada titulada El retorno de D’Artacán (basada libremente en la novela El vizconde de Bragelonne). En esta continuación, D’Artacán y Juliette ya estaban casados y tenían hijos, demostrando que la serie crecía junto a su audiencia.

Incluso hoy en día, el encanto de los Mosqueperros se resiste a desaparecer. En el año 2021, la productora Apolo Films estrenó una espectacular película de animación en 3D que adaptaba la historia original a los nuevos tiempos, acercando el grito de «Uno para todos» a una generación de niños que jamás habían oído hablar de las cintas VHS.

D’Artacán y los Tres Mosqueperros nos enseñó que, aunque fuéramos pequeños o inexpertos, con valor, honor y unos buenos amigos que nos guardaran la espalda, podíamos enfrentarnos a cualquier injusticia del mundo. Una maravilla de la animación que sigue siendo tan encantadora y emocionante hoy como el día en que se estrenó en Televisión Española.